El Universo del Perdedor
La Médica disfrazada de hombre
Biblias para todo público, antiguas y recientes
La biblioteca del Archivo Histórico conserva varias biblias, lo cual no extraña en una institución fundada por el arzobispo de Santafé. A continuación, presentamos ediciones valiosas por su antigüedad, origen o diversos factores adicionales.
El patrimonio móvil de la Universidad del Rosario
Los libros franceses del Archivo Histórico de la Universidad del Rosario representan más o menos el 40% de su acervo patrimonial. Con motivo del año Francia-Colombia, la exposición “Parisiis, Lugduni - En París, en Lyon” ha salido del Claustro en dos ocasiones: la primera para exhibirse en la nueva sede institucional del Jockey Club, en abril pasado; la segunda hace unos días, en el marco del coloquio “La Colombie aujourd’hui: Arts, Patrimoines, Urbanités, Tourisme”. Allí se presentó en tres escenarios franceses muy importantes: el Consejo de Estado, en el Palais-Royal, en l’ENA (École National D’Administration) y en la Bibliothèque Cuyas de la Sorbonne-Paris I.
El recuerdo de Obama
La mujer ante el derecho, viejos prejuicios
En la Revista del Rosario, ya lo hemos dicho, se puede trazar la historia de las ideas de un siglo a esta parte. En el caso presente, trátase del problema de si las mujeres deben tener derechos políticos. La respuesta del autor es negativa, partiendo de un epígrafe eclesiástico y acudiendo a argumentos que hoy no dudaríamos en llamar prejuicios a secas. El contexto histórico es como sigue: en 1930, principian las administraciones liberales, luego de la Hegemonía conservadora. En 1932 y en virtud de la Ley 28, se reconoce a la mujer igualdad de derechos civiles. El artículo original de Tobías Hernández Rojas apareció en 1933 (v.28 n.276 julio); cincuenta años después lo reprodujeron "a título de curiosidad" (v.76 n.524 nov.-dic.) y hoy, por tercera vez, lo desempolvamos con motivo de los sesenta años de los derechos políticos de la mujer, materia de nuestra actual exposición.
Bibliotecas particulares, Carrasquilla bibliófilo
Este número del Boletín Cultural y Bibliográfico (92 - 2017) está dedicado al coleccionismo privado y la preservación del patrimonio cultural. Un artículo nos toca de cerca, referente a las bibliotecas del clero bogotano. Camilo Andrés Moreno, el autor, principia afirmando el papel principal de la Iglesia en la conservación y producción del conocimiento, desde tiempos medievales. No extraña, entonces, que los religiosos poseyeran grandes bibliotecas en América. Lo mismo ocurría aquí. Las bibliotecas de dos arzobispos, Caballero y Mosquera, formaron la Biblioteca Arzobispal de Bogotá. Dicha colección, junto con el archivo de la curia, desapareció en los disturbios del 9 de abril de 1948. Un dato clave: la biblioteca de monseñor Mosquera, unos 706 libros, valía 2513 pesos en 1835. Más interesante lo que resulta del inventario: predominio de obras teológicas, devocionales y jurídicas. Es decir, casi la misma composición de la de su colega, fray Cristóbal de Torres.
El papel desempeñado el 9 de abril por los rosaristas Rafael Azula Barrera y José María Villareal
Casos en Colombia hay por montones. Por necesidad o por hacerse a un empleo pronto, muchas personas se ‘regalan’ y cobran menos de lo que cuesta realmente su trabajo. Esto no solo afecta el mercado laboral, sino a la misma profesión u oficio que se realiza.
La responsabilidad no es solamente de quien acepta un trabajo por menos dinero de lo que corresponde, sino de quien lo paga. Es decir, tanto trabajador como empleador son culpables.
Betty Encinales, experta en reclutamiento laboral, advierte que este es un tema sensible, ya que no se puede juzgar a quien cobra menos de lo que debe cuando, por ejemplo, tiene hijos y no recibe ingresos.
No obstante, asegura que “siempre hay que poner límites en lo que uno acepta. Uno puede evaluar con muchos empleados los salarios. Tú puedes averiguar cuánto debes cobrar de acuerdo con tu perfil, experiencia y estudios”. Existen herramientas como elempleo VIP, que te muestran esos datos para que sepas cuánto debes ganar en promedio por tu trabajo.
Cuando una persona rechaza un trabajo porque le pagan menos de lo que merece está haciendo valer su oficio o profesión.
Desde la otra orilla está la misión de la empresa. Los empleadores deberían empezar a educar y estar mucho más en pro de capacitar y desarrollar las aptitudes de los empleados. ‘En vez de pensar en pagar menos, hay que pensar qué podemos hacer para que las personas que trabajan con nosotros tengan un ambiente satisfactorio, donde ellos puedan disfrutar de su trabajo’, afirma Encinales.
Los empleadores deberían ser justos en lo que ofrecen y tener incentivos para las personas que cumplen sus objetivos. Si no hay dinero suficiente, las compañías pueden brindar entrenamiento, capacitaciones, cursos, flexibilidad horaria, teletrabajo, entre otras opciones del salario emocional.
¿Cuáles son, en síntesis, las situaciones que generan que trabajadores cobren menos? El desempleo, la falta de oportunidades y una alta demanda de trabajo. Hay necesidad de vivir y de sobrevivir.
¿Por qué cobrar lo que es?
Sandra Patricia Rodríguez, directora de Recursos Humanos del Politécnico Colombo Andino, enumera: “primero, por acto civil de contratación se presta un servicio, por lo tanto, se debe remunerar. Segundo, porque la gente se prepara para estar donde está, y eso ya es importante. Tercero, por su tiempo, pues una persona pasa más horas en su trabajo que en su casa. Tú debes valorar el tiempo que dedicas a producir y a generar bienestar social, por lo mismo, es justo que seas remunerado con lo que respalda tu proceso de desempeño”.
Cortesía: Elempleo.com