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Si tienes a la vista una oportunidad de empleo es importante que tengas claro cuánto estás dispuesto a negociar en temas como el horario, las labores y, por supuesto, la retribución salarial. Una vez definas tu objetivo, puedes evaluar el mercado y así ser efectivo a la hora de hablar con tu nuevo empleador.

“Es fundamental que el candidato llegue a la entrevista con expectativas claras y realistas respecto a lo que valen sus habilidades y experiencia, para así negociar el salario desde una posición firme y segura”, aseguró Felipe Delgado, executive manager de Michael Page Colombia.

Para negociar de manera asertiva el salario, se debe conocer el mercado laboral, las ofertas y las remuneraciones para su nivel profesional. Además, se debe tener en cuenta su experiencia y el valor que tiene su hoja de vida.

“Las ofertas laborales se dan de dos formas: en salario tradicional o integral. La mejor manera de negociar un sueldo es tomándolo sobre la base anual. Debe sumar todo lo que un salario tradicional o integral le entrega en un año. Así podrá comparar cuánto dinero va a devengar anualmente, pues es usual creer que un aumento en el salario integral es bueno, pero si se ve en términos anuales puede ser malo”, analizó Daniel Peláez Garavito, experto en Finanzas Personales de EFP Consultores.

Según Delgado, también se debe investigar el contexto, saber el momento económico en el cual se encuentra la compañía en donde se desea trabajar, los movimientos de personal más recientes y la situación del mercado. De igual forma, es importante hacer un balance entre los resultados de su investigación y sus necesidades personales para determinar un rango salarial realista y así poder establecer una cifra satisfactoria.

“Negociar con éxito el salario para un puesto requiere de preparación y análisis cuidadoso. Es conveniente esperar a que el futuro empleador toque el tema para asegurarse de que desean contratarlo. Si le preguntan sobre sus expectativas salariales, evite mencionar su último salario. Puede decirle al entrevistador que prefiere saber más sobre el puesto”, agregó Delgado.

Considera también otras opciones, si la negociación de tu salario es limitada, ten en cuenta otras alternativas no relacionadas directamente con la remuneración, como los beneficios emocionales, los tipos de promoción y desarrollo y las ofertas para su familia. Asimismo, si el nuevo trabajo le permitiría continuar su formación académica, capacitarse y contar con horarios flexibles.

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La experiencia laboral juega un papel decisivo a la hora de la contratación. Si tú nunca has trabajado, debes indicar en la hoja de vida “tu formación académica, idiomas y competencias que te hagan atractivo para el reclutador”, asegura María Patricia Guzmán, directora ejecutiva de Cotelco Capítulo Bogotá – Cundinamarca.
Además, es recomendable destacar en el currículo los logros académicos y la participación en proyectos de investigación, pues en estos casos representan un buen indicador de los gustos del candidato y de su compromiso con la institución de la que hace parte.

Guzmán asegura que un buen inicio de la vida laboral es la práctica empresarial. Las organizaciones tienen la oportunidad de conocer a los jóvenes, identificar sus perfiles e intereses y conocer su estilo de trabajo.
Por su parte, Cristina Herrera, gerente de Talenti, aconseja que “pongas tu nombre claro y completo, datos de contacto (dirección, teléfono fijo, celular y correo electrónico) y, en el caso de los que nunca han trabajado, deben poner en el perfil profesional las áreas de interés”.

Herrera añade que la hoja de vida de alguien sin experiencia debe ser de una página. No tiene que llevar foto. También es importante poner desde el último estudio académico realizado hasta el colegio, con fechas exactas, en este caso es fundamental.

Además, como referencias sería bueno poner a dos profesores que puedan dar percepciones sobre el aspirante.

Guillermo Cantor, investigador y docente en la Universidad Javeriana, expresa que “es pertinente que la persona ponga si ha hecho algún trabajo extra en la Universidad, por ejemplo, monitorías”.

Cantor aclara que no es bueno presentar todos los cursos, talleres o diplomados que se han hecho, pues pueden ser de poco interés para el reclutador. La idea es poner los que se acerquen más al cargo al que se está postulando.

Una recomendación muy importante, más allá de hacer una hoja de vida cuando no se tiene experiencia, es procurar abrirse un camino en el campo laboral mientras se está estudiando, es decir, no esperar a graduarse para buscar la primera oportunidad.  

“Efectivamente, en Colombia es difícil que alguien sin experiencia laboral pueda conseguir trabajo, por eso es importante la iniciativa propia. Hoy en día se pueden hacer muchos productos por Internet en páginas y en blogs, allí la persona tiene las posibilidades de adquirir experiencia demostrada y, sobre todo, en el ámbito en que se quiere desarrollar”, puntualiza Guillermo Cantor.

Si has hecho trabajos en la Universidad que ameriten ser presentados, que demuestren tus cualidades profesionales, inclúyelos en la hoja de vida. Eso sí, estos deben poder ser examinados por los reclutadores (puedes poner un vínculo corto para que el interesado lo abra en Internet y corrobore el contenido).
De la misma forma, si tienes cómo probar tus habilidades blandas (trabajo en equipo, creatividad, etc.), hazlo saber en tu currículo.  Finalmente, es bueno  incluir referencias de personas afines a la profesión estudiada y, si se puede, relacionadas con el cargo al que se aspira.

Vincúlate a los semilleros
Marta Cifuentes, directora de Mercadeo y Alianzas de Esri Colombia, cuenta que “los jóvenes que pertenecen a semilleros de la Universidad tienen una alta probabilidad de adaptarse más fácilmente al mundo laboral y son mucho más productivos en la compañía”.

“La experiencia  hace la diferencia, pero para que los jóvenes surjan es fundamental darles la oportunidad de hacerlo”: María Patricia Guzmán

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Dante y el Rosario

La conmemoración de los seiscientos años de la desaparición de Dante Alighieri no pasó inadvertida en el país, menos en el Rosario. Prueba de ello es el número 159 de la Revista del Rosario (v.16 oct. 1921), dedicado casi enteramente al autor de la Divina comedia. Abre el número una dedicatoria, a manera de inscripción:

Titivilo, diablillo notario

Si hay un santo para cada ocasión, puede decirse también que hay un demonio al que achacarle nuestras cotidianas metidas de pata. Uno muy simpático era el que tenía por encargo recolectar los errores u omisiones de los religiosos a la hora de decir el oficio divino. La cosa era grave, pues quien no decía bien las Horas se atenía a la maldición divina y un demonio impertinente (daemon ineptus) llenaba diariamente muchos libros registrando los defectos de las Horas.

José Eustasio Rivera, paisajista

¿Cuánto tiempo de vida hace falta para pasar a la historia? En el caso de José Eustasio Rivera, apenas cuatro décadas (1888-1928). Y escasas dos obras: una poética y otra prosaica. Como todos los escritores de su época, se recibió de doctor en Derecho por la Universidad Nacional, en 1917. Por su ejercicio profesional, resultó trabajando en la Comisión Limítrofe Colombo-Venezolana. En 1923, desde Manaos, denunció las injusticias padecidas por los compatriotas en la frontera. Años después, lo tenemos en otras comisiones y representaciones del país, a tiempo que denunciaba en la prensa irregularidades de contratación pública. A estas alturas, Rivera ya había publicado Tierra de promisión (1921), colección de sonetos, y La vorágine (1924), para los entendidos, la gran novela de la selva latinoamericana. Así pues, en 1928 llega a Nueva York a tramitar nuevas ediciones de la novela y su adaptación al cine. Allí, en el transcurso de una semana, enfermó y murió, posiblemente de una malaria contraída en la selva. A Rivera también se lo devoró la selva.

Por la cual se establece el procedimiento de pérdida de la investidura de los congresistas, se consagra la doble instancia, el término de caducidad, entre otras disposiciones

Esta ley busca cumplir con el imperativo de adecuar el ordenamiento jurídico colombiano a la Convención Americana de Derechos Humanos y al Pacto Internacional sobre Derechos Civiles y Políticos que establecen la doble instancia como una garantía judicial. De esta forma, se benefician los congresistas que solo tenían una instancia en los procesos de pérdida de investidura.

Francis Grose, historiador militar de Inglaterra

Francis Grose (1731-91) inició muy joven la carrera militar, a los dieciséis. Rondando los veinte deja el Ejército y ya para 1757 lo tenemos de miembro de la Society of Antiquaries. Lo que no significa que dejara la vida militar, que continuó sirviendo en un cuerpo de reserva y donde alcanzó el grado de capitán. Su obra principia, en 1772, con la redacción de The Antiquities of England and Wales. A partir de ahí recorre el país para las sucesivas partes de la obra, añadiendo dibujos propios de los sitios visitados. Otra parte de su obra la dedicó a la lexicografía y, finalmente, a la historia militar.

Por medio de la cual se extiende la vigencia para la emisión de la estampilla pro-universidad de la Guajira, contemplada en la ley 1423 de 2010 que modifica la ley 71 de 1986

Esta ley pretende que la Estampilla Pro Universidad de La Guajira autorizada por la Ley 71 de 1986, posteriormente ampliada por la Ley 374 de 1997 y luego por la Ley 1423 de 2010, se autorice hasta por la suma de doscientos mil millones de pesos ($200.000.000.000.00).

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