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Contra los amigos de los libros: protección divina de los libros

Entre las curiosidades del Archivo Histórico, una poco visible es la reproducción de una cédula de excomunión, cuyo original reposa en la biblioteca de la Universidad de Salamanca. Documento que se explica por un problema inherente al funcionamiento de las bibliotecas: la plaga de ladrones de libros. Para conjurarlo, los religiosos echaron mano de remedios materiales y espirituales: encadenar los libros (libri catenati) y pedirle al papa que actuara moralmente contra los perpetradores. Así lo hicieron varios, como Pío V, allá por 1568.

Por medio de la cual se conmemora el Bicentenario de algunos de los próceres de la independencia fallecidos desde 1816 hasta 1819 y se dictan varias disposiciones para celebrar sus aportes a la república.

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