El mapa revela que municipios como Villavicencio, Restrepo y Cumaral están entre los más expuestos. La investigación demuestra que no solo la lluvia influye, sino también la urbanización y el uso del suelo. Propone una herramienta aplicable en regiones con poca información climática.
Un grupo de investigadores de Nuestra Universidad elaboró el primer mapa integrado de vulnerabilidad a inundaciones en la cuenca del río Guatiquía, un territorio estratégico que hace parte del sistema Chingaza, del cual depende gran parte del abastecimiento de agua de Bogotá.
El estudio revela que cerca de un tercio de la cuenca presenta vulnerabilidad moderada-alta o alta a inundaciones, especialmente en las zonas media y baja del río, afectando municipios como Villavicencio, Puerto López, Restrepo y Cumaral.
No solo es la lluvia
Uno de los principales hallazgos del estudio es que las inundaciones no dependen exclusivamente de la intensidad de las lluvias.
“La lluvia no es el único factor que determina la inundación. Si bien es un detonante, la urbanización como superficie impermeable, las pendientes y la densidad poblacional configuran una vulnerabilidad que debe ser analizada de manera integral”, explica Juan Felipe Tabares Bateman, autor de la investigación.
Es decir, el crecimiento urbano desordenado y la expansión agrícola están aumentando la exposición de las comunidades al riesgo.
Municipios en expansión, mayor exposición
Los investigadores encontraron que los municipios con mayor crecimiento urbano y agrícola aparecen entre los más vulnerables. Esto sugiere que la forma en que se está ocupando el territorio influye directamente en el impacto de las lluvias intensas.
“Los análisis técnicos son fundamentales para prepararnos y entender lo que está sucediendo, pero como sociedad debemos preguntarnos cómo hemos transformado el territorio con la ocupación de zonas inundables”, señala el hidrólogo Álvaro Ávila-Díaz, profesor e investigador del programa.
Una herramienta para prevenir desastres
Más allá del diagnóstico, el estudio ofrece una herramienta concreta para la toma de decisiones públicas. El mapa puede apoyar la actualización del Plan de Ordenamiento y Manejo de Cuencas (POMCA) y contribuir a diseñar estrategias de adaptación al cambio climático en ciudades andinas que están creciendo rápidamente.
Uno de los aportes más importantes es que la metodología permite realizar evaluaciones sólidas incluso en regiones donde hay poca información climática.
“Sin duda, este estudio demuestra que sí es posible realizar una evaluación de vulnerabilidad robusta aun con poca información observacional; los bancos de datos alternativos derivados de tecnología satelital abren más posibilidades para la gestión de cuencas tropicales”, señala María Angélica Moreno, autora de la investigación.
Ciencia para anticiparse a nuevas tragedias
El estudio cobra especial relevancia en un contexto de cambio climático y eventos extremos cada vez más frecuentes. Casos recientes, como las emergencias por inundaciones en distintas regiones del país, muestran la necesidad de anticiparse y planificar mejor.
“Comprender cómo y dónde ocurren las inundaciones resulta fundamental para gestionar de manera integral los territorios y aportar a las comunidades herramientas para adaptarse a los cambios en los fenómenos atmosféricos”, resalta el profesor Benjamín Quesada, director del programa en Ciencias del Sistema Tierra.
Una base científica para proteger comunidades
Los investigadores destacan que la metodología puede aplicarse en otras cuencas andinas tropicales donde los datos son escasos, lo que abre la puerta a mejorar la planificación territorial en diferentes regiones del país.
Desde el semillero Dinámica Clima-Ecosistemas (DICEMAS), los estudiantes hacen un llamado a avanzar hacia una planificación urbana sostenible y un monitoreo continuo del territorio, con el fin de reducir los impactos futuros de las inundaciones y fortalecer la resiliencia de las comunidades.
La investigación fue desarrollada por el semillero Dinámica Clima-Ecosistemas (DICEMAS) del programa de Ciencias del Sistema Tierra de Nuestra Universidad y publicada recientemente en la revista científica Environmental Research Communications.
