Por Paula Gabriela Triviño-Motta
Palabras clave: Programa Madre Canguro, cuidado neonatal, efectos a largo plazo, conducta externalizante, capital humano temprano
¿Puede una intervención realizada en los primeros días de vida tener efectos en el futuro educativo y laboral de una persona? Esta fue la pregunta que orientó esta tesis de maestría dedicada a estudiar los efectos a largo plazo del Programa Madre Canguro (KMC), una estrategia de cuidado neonatal pionera en Colombia (Triviño-Motta, 2024). A partir de un ensayo clínico aleatorizado con seguimiento de más de 20 años, el estudio muestra que esta intervención temprana tiene impactos duraderos en el comportamiento, la educación y el potencial económico de los individuos. En contextos de bajos recursos, invertir en programas como KMC puede ser una de las formas más efectivas de fortalecer el capital humano desde la primera infancia.

El Programa Madre Canguro (KMC) nació en Bogotá en 1978, en el Instituto Materno Infantil, como respuesta a la escasez de incubadoras y al alto índice de mortalidad neonatal (Rey & Martínez, 1983). Su propuesta es sencilla pero transformadora: contacto piel a piel entre el recién nacido y su madre o cuidador, lactancia materna exclusiva y seguimiento médico cercano; este programa es reconocido por la Organización Mundial de la Salud (2023), y se ha implementado en más de 35 países como alternativa efectiva y de bajo costo frente al cuidado tradicional con incubadoras.
La investigación de la tesis se apoyó en un ensayo clínico aleatorizado (RCT) realizado en Bogotá entre 1993 y 1994 con 716 bebés prematuros. Los recién nacidos fueron asignados de manera aleatoria al cuidado convencional en incubadora (el cual llamaremos grupo control) o al Programa Madre Canguro (grupo tratamiento). Dos décadas más tarde, entre 2012 y 2014, los investigadores lograron hacer seguimiento a 441 de los participantes, quienes a esa edad tenían alrededor de 20 años y aceptaron continuar con la investigación de seguimiento.
Para el análisis de los datos se emplearon Modelos de Ecuaciones Estructurales (SEM), una técnica estadística que permite estimar efectos directos de una intervención y, al mismo tiempo, los efectos indirectos mediados por otras variables, a través de regresiones lineales simultáneas. El modelo incluyó dos mediadores principales: la conducta externalizante del participante, evaluada con los instrumentos ABCL y ASR del sistema ASEBA (2017), y el nivel educativo, medido como la probabilidad de ingreso a la universidad. Esto permitió explorar si el KMC tiene un impacto en la adultez y cómo se transmiten los efectos desde la infancia hasta los 20 años.
Los hallazgos fueron reveladores. Los jóvenes que recibieron el programa de tratamiento, es decir, KMC, presentaron una reducción del 9.9% en conductas externalizantes, como compartimientos agresivos, impulsivos o trastornos de déficit de atención con hiperactividad. Esta mejora en el comportamiento estuvo asociada con un aumento del 20.1% en la probabilidad de ingresar a la universidad. Aunque el efecto directo de KMC sobre los salarios de los participantes que se encontraban trabajando no fue estadísticamente significativo, el modelo SEM reveló una ruta indirecta positiva:
Participar en KMC → menor conducta externalizante → mayor probabilidad de ingresar a la universidad → tendencia a mejores ingresos en la adultez.
Esta investigación demuestra que el impacto del Programa Madre Canguro va mucho más allá de la etapa neonatal. A veinte años de su implementación, los efectos del KMC se reflejan en un mejor comportamiento en la adultez, mayores probabilidades de acceso a la universidad y, potencialmente, mejores ingresos laborales. Estos resultados se suman a la ya conocida evidencia sobre sus beneficios en supervivencia y vínculo afectivo temprano (Charpak, 1997; Tessier, 1998).
En contextos con recursos limitados, este tipo de programas no solo salva vidas, sino que también fortalece el capital humano desde la primera infancia. Invertir en cuidados tempranos como el KMC es una apuesta efectiva, sostenible y basada en evidencia para mejorar el futuro educativo y económico de las nuevas generaciones.
Bibliografía
ASEBA. (2017). Achenbach System of Empirically Based Assessment. Burlington, VT: University of Vermont.
Breslau, J. (2009). The lasting academic impact of childhood behavior problems. Journal of Health and Social Behavior, 50(2), 146–162. https://doi.org/10.1177/002214650905000203
Charpak, N., Ruiz-Peláez, J. G., & Figueroa de C., Z. (1997). Kangaroo mother versus traditional care for newborn infants ≤2000 grams: A randomized, controlled trial. Pediatrics, 100(4), 682–688. https://doi.org/10.1542/peds.100.4.682
Gross, R. T., & Duke, P. M. (1980). Early development of infants discharged from neonatal intensive care units. Pediatrics, 65(1), 101–107.
Heckman, J. J., Pinto, R., & Savelyev, P. A. (2013). Understanding the mechanisms through which an influential early childhood program boosted adult outcomes. American Economic Review, 103(6), 2052–2086. https://doi.org/10.1257/aer.103.6.2052
Rey, E. S., & Martínez, H. G. (1983). Método Madre Canguro para la disminución de la mortalidad y la morbilidad en el recién nacido de bajo peso. Bogotá: Universidad Nacional de Colombia, Facultad de Medicina.
Organización Mundial de la Salud (OMS). (2023). Kangaroo Mother Care to reduce morbidity and mortality in low-birth-weight infants. WHO Recommendations. Ginebra: OMS.
Tessier, R., Cristo, M., Velez, S., Girón, M., de Calume, Z. F., Ruiz-Peláez, J. G., Charpak, Y., & Charpak, N. (1998). Kangaroo mother care and the bonding hypothesis. Pediatrics, 102(2), e17. https://doi.org/10.1542/peds.102.2.e17
Triviño-Motta, P. G. (2025). Externalized behavior, university attainment, and wages: Evidence from a randomized controlled trial of Kangaroo Mother Care (KMC) [Tesis de maestría]. Universidad del Rosario. https://repository.urosario.edu.co/handle/10336/43156
