Entre broma y broma la innovación se asoma
Los comediantes tienen algo bueno y algo malo. Lo bueno: son unas constantes máquinas productoras de ideas innovadoras porque constantemente piensan fuera de la caja. Lo malo: no están conscientes de ello. ¿Y si tomamos esta metodología del pensamiento cómico y la aplicamos de forma intencionada para producir muchas ideas innovadoras en poco tiempo, a bajo costo y en un ambiente controlado? De eso se trata este taller en donde haremos de la creación innovadora, algo divertido.