Ejes estratégicos misionales Comunidad rosarista cohesionada que inspira y se transforma
La Universidad es una comunidad en la que estudiantes, profesores, administrativos, y egresados conviven, comparten, crecen y aportan a la sociedad. Todos ellos son actores que se reconocen como integrantes fundamentales de un proyecto común puesto al servicio del bien para todos. Esta comunidad se caracteriza por la corresponsabilidad, donde cada miembro asume un rol activo no solo en su desarrollo personal y profesional, sino también en la construcción de un entorno ético, solidario, de respeto mutuo y orientado a las metas institucionales, del país y del mundo.
La esencia de la comunidad universitaria radica en el sentido de pertenencia y el orgullo institucional, los cuales se nutren de la historia, las tradiciones y los valores rosaristas. Esto permite que todos los miembros de la comunidad rosarista estén motivados y comprometidos, tengan fuertes lazos y un elevado sentido de pertenencia, y estén orgullosos de pertenecer a ella.
La Universidad se concibe como una comunidad que no es una agregación de partes que coexisten, sino una unidad orgánica, en la que sus integrantes cooperan, dialogan, intercambian experiencias, trabajan de manera mancomunada y se preocupan mutuamente por el bienestar de los demás. Además, se identifican como miembros de un todo que no homogeniza, sino que acepta y defiende la diversidad. Así, en la Universidad se vive la máxima de John Donne: nadie es una isla, “porque me encuentro unido a toda la comunidad 6”. En nuestra institución se promueve una cultura de inclusión y equidad, respetuosa y solidaria, que valora diferentes perspectivas, pensamientos, orígenes, diciplinas académicas y experiencias, como una fuente de enriquecimiento colectivo, que busca el crecimiento de todos dentro de los valores rosaristas que se han desarrollado en el tiempo.
6 Donne, John. (1624). Meditation XVII, en Devotions upon Emergent Occasions. London.
La Universidad ofrece a sus egresados oportunidades de crecimiento continuo, rutas flexibles de formación y actualización profesional, espacios de relacionamiento y servicios para la oferta y consecución de empleo. El momento de la graduación no es el rompimiento de un vínculo, sino la transformación a un nuevo tipo de relación con la comunidad rosarista. La relación con la Universidad no debe ser vista como etapas cerradas de formación, sino como una trayectoria continua y flexible que acompaña los diferentes momentos de vida laboral, personal y profesional a lo largo del tiempo, de ahí el lema “¡Rosarista por siempre!”
Para la Universidad el conocimiento y el liderazgo de sus egresados es esencial para enriquecer a la institución y a la comunidad, a través de actividades como mentorías, conferencias, consultorías, disposición de escenarios de práctica, proyectos de investigación e intervención y la participación en la actualización curricular y otras actividades misionales.
Como miembros de la comunidad rosarista, los egresados son embajadores en Colombia y el mundo que aportan a la reputación y el crecimiento institucional, que son solidarios, y que favorecen la empleabilidad de los futuros egresados. Esto se hace en una simbiosis que los convierte un pilar estratégico para la innovación, la pertinencia social, la sostenibilidad y el crecimiento de la Universidad.
La Universidad fortalece los espacios de participación activa de los diferentes estamentos y los mecanismos de comunicación interna. Además, promueve la transparencia y la corresponsabilidad en la toma de decisiones, el seguimiento al desempeño de las diferentes instancias y cargos para facilitar la retroalimentación constante y el cumplimiento de las responsabilidades de cada actor dentro del quehacer universitario.