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Más del 80 % de las iniciativas de educación climática generan cambios positivos en niños y jóvenes

Uno de cada dos países aún no incorpora de manera suficiente el cambio climático en sus currículos escolares y Colombia está entre ellos. Una investigación de la Universidad del Rosario concluye que la educación climática sí funciona.
Uno de cada dos países aún no incorpora de manera suficiente el cambio climático en sus currículos escolares y Colombia está entre ellos. Una investigación de la Universidad del Rosario concluye que la educación climática sí funciona.

Más del 80 % de las intervenciones analizadas lograron cambios positivos en conocimientos, actitudes y comportamientos de niños y jóvenes frente a la crisis ambiental.  Colombia hace parte del grupo de países que aún no incorporan de manera sustancial contenidos de cambio climático en sus currículos escolares. 

La investigación demuestra que informar no es suficiente: las estrategias más efectivas son aquellas que conectan los contenidos con problemáticas locales, la naturaleza y la participación activa de los estudiantes en soluciones reales. Bogotá, 1 de junio de 2026, Mientras América Latina enfrenta récords históricos de temperatura, crisis hídricas y eventos climáticos extremos cada vez más frecuentes, una investigación liderada por la Universidad del Rosario advierte sobre una brecha crítica en la respuesta frente a la crisis climática: la educación. 

Medio ambiente en contexto escolarPublicado en la revista científica Environmental Research Letters, este trabajo constituye la revisión sistemática más amplia realizada hasta ahora sobre intervenciones de Educación al Cambio Climático (ECC) en contextos escolares para estudiantes entre los 5 y los 19 años. El estudio analizó más de 10.870 publicaciones científicas publicadas desde 1990 en 13 bases de datos y cinco idiomas. Tras aplicar rigurosos criterios metodológicos, los investigadores seleccionaron 146 estudios, convirtiéndose en la revisión más robusta disponible en este campo. 

Los resultados demuestran que más del 80 % de los estudios reportan efectos positivos de la educación climática sobre el conocimiento, las actitudes y los comportamientos de los estudiantes frente al cambio climático. "Existe un amplio consenso internacional sobre la necesidad de fortalecer la Educación al Cambio Climático. 

Sin embargo, la educación sigue estando insuficientemente integrada en las políticas de mitigación y adaptación en gran parte del mundo. Uno de cada dos países no incluye contenidos sustanciales de cambio climático en sus currículos escolares, y Colombia hace parte de este grupo", afirmó Benjamín Quesada, director del programa de Ciencias del Sistema Tierra de la Universidad del Rosario y coautor de la investigación. 

La publicación cobra especial relevancia en un momento en que organismos internacionales como la UNESCO, la Oficina para la Educación Climática (OCE), el Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC) y las Naciones Unidas promueven la educación como una herramienta fundamental para enfrentar los impactos del calentamiento global. 

De cara a la COP30, que se realizará en Brasil, la UNESCO ha insistido en la necesidad de situar la educación en el centro de las políticas climáticas. ¿Cómo educar sobre Cambio Climático? Aunque adquirir conocimientos no garantiza por sí solo cambios permanentes en el comportamiento, sí contribuye a reducir la desinformación, las ideas erróneas, la negación del cambio climático y la resistencia a adoptar prácticas más sostenibles y en ese sentido, el estudio demuestra cómo desde la educación se puede fortalecer la educación climática: Integrar el cambio climático de manera transversal en diferentes áreas del currículo, así como utilizar ejemplos cercanos y relevantes para la realidad de los estudiantes es la principal iniciativa. 

A esto se suma la promoción de actividades colaborativas e intergeneracionales; fomentar enfoques basados en la esperanza y en las soluciones y fortalecer la conexión con la naturaleza, vinculando a los estudiantes con acciones concretas y la resolución de problemas ambientales de sus territorios. Según el análisis, estas estrategias aumentan significativamente la intención de actuar y la probabilidad de mantener comportamientos sostenibles a largo plazo. 

 

Los investigadores advierten que, aunque Colombia ha asumido compromisos ambiciosos frente al cambio climático, persisten vacíos importantes en la implementación de acciones concretas dentro del sector educativo. "Para actuar con la urgencia y contundencia que exige la crisis climática, niñas, niños, jóvenes y adultos deben comprender claramente sus causas, consecuencias y las acciones necesarias para reducir sus impactos. En Colombia se requiere una política clara para fortalecer la educación climática, acompañada de recursos, formación docente en los territorios y una implementación basada en la mejor evidencia científica y pedagógica disponible", indica el equipo investigador. 

 

Este trabajo se articula con iniciativas internacionales como el proyecto América Latina para la Educación Climática (ALEC 2020-2024) y Ciencias y Cambio Climático en América Latina (CSIELO 2025-2027), que buscan fortalecer la enseñanza del cambio climático mediante recursos contextualizados, formación docente y la consolidación de comunidades de práctica en la región. 

Esta investigación fue desarrollada por un equipo muldisciplinario involucrando a expertos en Climatología (el profesor Benjamin Quesada, líder del estudio), Psicología (los profesores Sara Cadavid, Luisa Ramirez, Sergio Barbosa y Juan Gabriel Ocampo), Ecología (el primer autor e investigador Marius Bottin) y Medicina (la investigadora Ana Beatriz Pizarro). 

Link del estudio