Benito Valenzuela en el Colegio del Rosario
Benito Valenzuela en el Colegio del Rosario
La marca de propiedad de un libro antiguo nos lleva a seguir la pista de un personaje interesante del nororiente colombiano.
Valenzuela es un apellido que no pasa inadvertido en el Colegio del Rosario, en el periodo 1750-1850. Eloy poseía una copia de los Principia de Newton y Benito, su sobrino, unos Elementos de Física teórica y experimental, por Joseph-Aignan Sigaud de Lafond[Madrid: Imprenta Real, 1787-1792]. Además de indicar la pertenencia, pone un año: 1831.
Con esos datos, ubicaremos históricamente a Benito Valenzuela en nuestra colección documental. Iniciamos con la oposición a las becas de Filosofía, que Benito pretendió en 1829 [AHUR caja 22 f. 349]:

Benito Valenzuela, oposición a una beca de Filosofía; 13-11-1829. AHUR caja 22 f. 349. Si bien el interesado firma Benito Gerónimo, en la copia de su partida de bautismo figura como Jerónimo Benito.
S[eñ]or Rector
Benito Valensuela, ante v[uestra] s[eñoria] en virtud de los edictos que de su orden
se han mandado fijar para las oposiciones á las becas de fun-
dacion de este Colejio que se hallan vacantes, digo: que hallan-
dome cursando filosofia, y habiendome presentado al Claus-
tro para que se me admita en el numero de los ilustres
hijos de este Colejio, en esta suposicion hago formal oposi-
cion á una de las becas de filosofia, y
Suplico á v[uestra] s[eñoria] que dandome por opuesto á ella, se me señale dia
para el acto previo que presede á su provision, para ello
recomiendo á la consideracion de v[uestra] s[eñoria] mi pobreza y mi
buen comportamiento en la clase con mis superio-
res, y compañeros.
Benitogeronimo Valenz[uel]a
Colegio del Ros[ari]o Nov[iembr]e 13 de 1829
Se admite á oposición á las becas de Filosofia
El Rector
Sotomayor
Antemi
Pardo
S[ecreta]rio
Varios puntos por destacar: Benito ya estaba estudiando Filosofía y aspiraba a la beca completa (de fundación). Según lo explica María Clara Guillén, el estudiante ingresaba como pensionista (antes “porcionista”), pagando una cuota por su alimentación. Para optar a la beca formal, debía cumplir tres requisitos: ser patrimonial del Arzobispado, haber vestido la beca y ser notoriamente pobre. El procedimiento iniciaba por la fijación de un edicto en las puertas del Claustro, con fijación de las fechas de oposición. Se recibían luego las postulaciones, como la que dejamos copiada de Benito. Señalamos que el postulante enfatiza su pobreza y disciplina.

Elementos de Física, donado por Benito Valenzuela. AHUR E06N015.
Luego venía el examen de conocimientos. Para ello, al postulante se le presentaban temas de la materia pertinente. En efecto, el día diecinueve de noviembre se le fijaron los tres puntos por defender, del Cornelio Nepote [AHUR caja 22 f. 357]:
“Punto 1. Alcibiad[es] cap[itulo] onse
P[unto] 2. Datames cap[itulo] 5.o
P[unto] 3. Agesilaus cap[itulo] 3.o”.
A Valenzuela pertenecía la elección del punto por defender: así lo hizo, escogiendo el primer punto [AHUR caja 22 f. 358]:
“Traducirá i esplicará el capitulo undesimo
de la vida de Alcibiades, p[o]r Cornelio Nepote”.
La ceremonia quedó pactada para esa noche, a las seis y media. De su desarrollo quedó la siguiente constancia:
“Certifico: que el colejial Be-
nito Valensuela, completó
la media ora, en traducir, y
hacer el ejercicio, sobre lo con-
tenido en el capitulo que espre-
sa su acerto.
Pardo”.
El día veintitrés concluyeron los actos de oposición a becas, con lo cual faltaba citar a la Consiliatura y los colegiales formales para que se reunieran a elegir los beneficiados. En una “sala provisional”, se reunieron Fernández Sotomayor, rector y regente de estudios; Julián Bolívar, consiliario tercero y vicerrector suplente; Ignacio Herrera, catedrático de Jurisprudencia y consiliario segundo; Carlos González, proconsiliario, y los colegiales formales Fructuoso Trujillo y Salvador Terán. Para las becas de Filosofía fueron elegidos Benito Valenzuela y José María Solano.
Solo faltaba un paso para legalizar el procedimiento: “En seguida mandaron d[ic]hos s[eño]res se dé cuenta la govierno, p[ar]a su aprovacion”. Dicho requisito se verificó el veinticuatro de noviembre. A nombre del Ministerio de Estado en el Departamento del Interior, confirmó la elección José Manuel Restrepo, el mismo día. Todo el procedimiento queda concluido con una frase hecha, protocolaria y que copiamos por su valor archivístico:
“Colejio del Rosario Nov[iembr]e 28 de 1829 / Hagase saber a los agraciados, agreguese a su espe / diente y archivese / Sotomayor” [AHUR caja 22 ff. 360v-362v].
Valenzuela había presentado copia de su partida de bautismo para que se le admitiera la información conducente a obtener beca de primera fundación. Siendo hermano del Dr. Pablo Valenzuela, colegial del Rosario, debía presentar media información. Ello significaba que el interrogatorio de los testigos se reducía a la mitad, averiguando si se conocía al pretendiente, sus padres y hermano; si ellos han cometido infamias, públicas o secretas; si el pretendiente es desposado, si ha sido fraile o expulso de alguna religión; si tiene enfermedad contagiosa y si es inclinado al estudio, “virtuoso, obediente, temeroso de Dios, de buena vida y costumbres, y de jenio docil para vivir en comunidad”; si sus padres han sido traidores al Gobierno o castigados por crímenes de religión, además de declarar la edad del testigo, si tiene conflicto de interés y ratificarse en lo dicho. Fueron testigos Aquilino Ruiz, Pedro Rodríguez Correa y Pío Sánchez, vecinos de la capital. El fiscal del Colegio, Dr. Castillo, aprobó el trámite añadiendo que el pretendiente era sobrino del Dr. Eloy Valenzuela, hijo y benefactor del Rosario.
Valenzuelas en el Rosario.
Hay varias ramas de la familia vinculadas al Colegio Mayor. La generación de Eloy, benefactor del Rosario, era Valenzuela Mantilla. Nacido en San Juan de Girón en 1756, vistió la beca en 1770 para estudiar Teología. Sirvió como catedrático, consiliario y vicerrector. Vistieron la beca asimismo sus hermanos: Miguel y Camilo (1784), José María (1803). Fueron hijos de Pablo Antonio Valenzuela Martín y María Nicolasa Mantilla.
Otra generación es la Valenzuela Mutis: vistieron la beca Pablo Antonio (1817), catedrático, consiliario y vicerrector; Aureliano (1821) y Ulpiano (1824). Fueron hijos de Miguel Valenzuela Mantilla y Micaela Mutis Consuegra.
Hallamos asimismo otro sobrino de Eloy: Eloy Ordóñez Valenzuela, hijo de Ignacia Valenzuela Mantilla y José Ignacio Ordóñez.

Cursantes de primero y segundo de Medicina, 11-1-1840. AHUR caja 32 f. 297.
Homónimos en el Rosario.
No es nuevo encontrarse con homonimia en personajes de la época: la repetición de un mismo nombre en varias generaciones de una familia. El de los Valenzuelas es más notorio, por cuanto los homónimos eran prácticamente contemporáneos. Venimos hablando de Jerónimo Benito, bumangués nacido en 1812, sobrino de Eloy. De cierto, sabemos que hizo dos años de Filosofía (lo cual explica su libro de Física). No sabemos qué pasó con la carrera académica del estudiante, pero aparece en escena José Benito Valenzuela Mantilla (falta esclarecer su parentesco con la generación de Eloy y con la del propio Jerónimo Benito), hijo de Germán Valenzuela y Francisca Mantilla, nacido en Piedecuesta, el veinte de marzo de 1816.
Resulta que, el veinte de febrero de 1840, se le expidió título de doctor en Medicina al señor Benito Valenzuela [AHUR vol. 348 f. 15v]. Sus estudios médicos pueden reconstruirse así: como estudiante de tercer año, defendió proposiciones de Patología general, bajo la dirección del Dr. José Félix Merizalde (1836); el año siguiente figura en sexto año, defendiendo proposiciones de Medicina legal, con el mismo catedrático; además Botánica, con el Dr. Juan María Céspedes. Un dato no menor y contradictorio es el siguiente: en el cuadro de los estudiantes de primero y segundo de Medicina que remitió el Dr. Benito Osorio, el once de enero de 1840, figura nuestro José Benito: “Edad: 23 – Patria: Pie de Cuesta – Padres: German y Francisca Mantilla – Barrio donde viven: Catedrál. Acudiente Ulpiano Valenzuela” [AHUR caja 32 f. 297].
En este aspecto, se le reconoce como “primer médico titulado, residente y permanente” en Bucaramanga, en 1840; en 1841, Valenzuela figuraba en la lista de facultativos que podían ejercer por estar incorporados en la Facultad Central.
José Benito Valenzuela presentó examen de segundo de Teología, el veintidós de julio de 1840 [AHUR vol. 122 f. 136v]. No era extraño a los Valenzuelas mezclar oficio eclesiástico con devoción científica. Consta que Valenzuela murió en treinta de diciembre de 1877, cura y vicario de la parroquia de San Francisco Javier.
[1] Otro poseedor de esa obra fue el cura Sotomayor: La donación bibliográfica del Dr. Fernández de Sotomayor. Blog del Archivo Histórico de la Universidad del Rosario
[2]Guillén, M. (2008). Los estudiantes del Colegio Mayor de Nuestra Señora del Rosario, 1826-1842. Bogotá: Editorial Universidad del Rosario.
[3] Para hacerse una idea de las dimensiones del Arzobispado, téngase en cuenta la preferencia declarada por los patrimoniales de las ciudades de Santafé, Tunja, Pamplona, Mérida, Mariquita, Muzo, Palma, Tocaima, Ibagué, Remedios y Villa de Leiva. En cuanto al sentido de ‘patrimonial’, se entiende en este sentido: “Perteneciente a alguien por razón de su patria, padre o antepasados”. REAL ACADEMIA ESPAÑOLA: Diccionario de la lengua española, 23.ª ed., [versión 23.8.1 en línea]. <https://dle.rae.es> [11-8-2026].
[4]Esta costumbre se tomó, con alguna polémica, del Colegio del Arzobispo de Salamanca, a fines del siglo XVIII.
[5]Autor canónico para afianzarse en la lectura de prosa latina, por su vocabulario común, estilo sencillo y contenido histórico de la obra. Mulligan, B. (2015). Cornelius Nepos, Life of Hannibal: Latin text, notes, maps, illustrations and vocabulary (1st ed., Vol. 1). Open Book Publishers.
[6]El expediente completo de oposición a becas de primera fundación está en AHUR caja 22 ff. 343-62
[7]AHUR caja 120 ff. 466-74.
[8] AHUR caja 119 ff. 267-70, 297-302.
[9] En 1830, Valenzuela presentó examen de primer año; segundo, en 1831 [AHUR vol. 122 ff. 132v-133r].
[10] San Francisco Javier, Piedecuesta, Santander, Colombia. Bautismos 1 nov 1807–23 sept 1821. Consultado en la web de Family Search, 12-8-2026.
[11]Por comunicación del catedrático, Dr. Benito Osorio, sabemos que el año lectivo iniciaba en octubre y que al curso de Patología, dictado por la obra de Auguste François Chomel (1788-1858), antecedían los de Anatomía y Fisiología. AHUR caja 30 ff. 107r-v.
[12]Pérez, L. (2008). La salud pública en Santander. Historias e historiadores. MedUNAB, 11(2), 124-39.
[13]Ibáñez, P. (2006). Memorias para la historia de la Medicina en Santafé de Bogotá. Bogotá: Epígrafe.
[14] San Francisco Javier. Defunciones parroquiales 29 sept 1874–22 oct 1880. Consultado en la web de Family Search, 12-8-2026.