El Mural Huella Rosarista es una iniciativa que nace desde la asignatura LPEyC: Prácticas culturales como herramientas de intervención psicosocial, como una apuesta por comprender el arte más allá de su dimensión estética y reconocerlo como una herramienta para generar procesos de memoria, participación, reconocimiento y transformación colectiva.
La propuesta se desarrolla en la Sede Quinta de Mutis de la Universidad del Rosario, un espacio que no solo es escenario de formación académica, sino también un lugar construido cotidianamente por estudiantes, docentes, trabajadores y demás integrantes de la comunidad universitaria.
Desde esta perspectiva, el mural busca convertir un espacio cotidiano en un escenario de encuentro, expresión y reconocimiento, haciendo visibles las experiencias, vínculos y significados que se construyen en la vida universitaria.
¿Cómo nace el mural?
El proyecto surgió a partir del interés por explorar cómo una práctica cultural podía contribuir a fortalecer el sentido de pertenencia y la construcción de una identidad colectiva dentro de la comunidad rosarista.
A través de diferentes talleres abiertos a la comunidad universitaria, se generaron espacios de conversación alrededor de las problemáticas y experiencias que se viven en la sede, así como de las posibilidades de transformación desde la participación colectiva.
Las reflexiones surgidas en estos espacios fueron posteriormente representadas mediante diferentes símbolos que dieron forma al diseño final del mural.
El proyecto se desarrolló en tres grandes etapas.
Primera etapa: escuchar y crear.
Desde la asignatura se abrieron talleres dirigidos a la comunidad rosarista para conversar sobre las experiencias, problemáticas y posibilidades de transformación en la sede. A partir de estas conversaciones se construyeron símbolos y elementos que posteriormente fueron integrados en la propuesta gráfica.
Segunda etapa: hacer realidad la idea.
La docente Sofía Castro, junto con la Decanatura del Medio Universitario, adelantó los procesos institucionales necesarios para hacer posible la intervención. Paralelamente, el grupo de estudiantes, acompañado por el Consejo Estudiantil de Psicología, desarrolló iniciativas de autogestión para financiar las pinturas y materiales requeridos.
Tercera etapa: dejar la huella.
Con el apoyo de la Dirección de Hábitat, el proceso de pintura colectiva comenzó el 22 de mayo de 2026 y culminó en agosto. El mural será inaugurado el 1 de septiembre de 2026, en el marco de la celebración de los 20 años del programa de Psicología.
Un mural para encontrarnos en nuestras diferencias
El propósito del mural es crear un producto artístico con sentido de intervención psicosocial que aborde la temática de las diferencias y resalte la importancia de comprenderlas como aquello que nos acerca, nos complementa y nos enriquece como profesionales y como comunidad.
La propuesta reconoce el valor de la interdisciplinariedad y la participación y busca representar la diversidad de saberes, experiencias e identidades que conviven en la Quinta de Mutis.
El mural se convierte así en una huella tangible y duradera en el espacio físico de la Universidad. Más allá de embellecer las instalaciones, busca activar procesos de reflexión y transformación en quienes transitan por este lugar, fortaleciendo la memoria colectiva, el sentido de pertenencia y la identidad institucional.
La Quinta de Mutis como espacio de encuentro
“Huella Rosarista” reconoce la Quinta de Mutis como un espacio que se construye diariamente a partir de las personas, sus relaciones y las experiencias que comparten.
La obra busca fortalecer la cohesión entre las diferentes carreras que hacen parte de la Escuela de Medicina y Ciencias de la Salud y la Escuela de Ciencias e Ingeniería, resaltando la importancia de encontrarse desde diferentes perspectivas y saberes.
De esta manera, el mural representa una construcción interdisciplinaria que no se limita a la creación de una pieza gráfica. También propone una reflexión sobre la manera en que los distintos conocimientos se entrecruzan en el ejercicio profesional y contribuyen a comprender integralmente la vida, el cuidado y el entorno.
Una red que nos conecta
El mural parte de una idea central: cada carrera posee conocimientos, prácticas e identidades particulares, pero todas hacen parte de una misma comunidad.
Por ello, la propuesta representa la diversidad como las diferentes partes de un sistema conectado. Esta idea toma forma a través del micelio y el hongo, elementos que funcionan como una metáfora de las redes de conexión que existen dentro de la comunidad universitaria.
El micelio, aunque permanece en gran parte oculto, constituye una red que conecta y permite el intercambio entre diferentes elementos. Simbólicamente, representa aquellos vínculos que sostienen a la comunidad: las relaciones entre estudiantes, docentes y carreras; los aprendizajes compartidos; la colaboración y las experiencias que se construyen en el día a día.
El hongo, como expresión visible de esta red, representa aquello que emerge de esas conexiones y que puede ser reconocido colectivamente.
Estas conexiones conducen hacia el corazón, entendido como símbolo de lo humano, el cuidado, la empatía y aquello que une a quienes hacen parte de la sede.
A su vez, desde el símbolo de cada carrera emerge una planta aromática, que establece un puente con las especies cultivadas en la sede a través del proyecto de la Huerta Comunitaria Mutisiana. Cada planta representa el propósito de las diferentes carreras y establece una relación entre sus beneficios ampliamente conocidos, la herbolaria y la salud.
Así, el recorrido visual del mural propone una idea: aunque las carreras puedan parecer diferentes y desarrollen saberes particulares, existe una red que las conecta y un sentido humano común que las articula.
Una creación interdisciplinaria
La participación de la Escuela de Ciencias e Ingeniería permitió incorporar otras perspectivas en la construcción del mural y generar un diálogo transversal entre diferentes formas de comprender el conocimiento.
El encuentro entre el conocimiento técnico y la apreciación de los aspectos que determinan la vida aporta una visión integral para representar, a través de la naturaleza, la conexión entre los saberes y la unidad de una sede que reúne distintas disciplinas.
De esta manera, el mural se convierte también en una representación de los vínculos que pueden surgir cuando diferentes áreas del conocimiento se encuentran para crear, interpretar y transformar un mismo espacio.
Una construcción colectiva
“Huella Rosarista” fue posible gracias a la participación de un amplio grupo de estudiantes. Además de los equipos principales, los espacios de creación y pintura estuvieron abiertos a quienes quisieran sumarse a la construcción de esta huella colectiva.
Artistas
Lug Akbar Ferrucho Herrán
Daniela Rocha
Karol Aguirre
Azra
Hanna Alzate
Jenny Daneiry Huertas Sánchez – Jennda
Victoria Aristizábal
Sary Rodríguez
Diseño y pintura
Isabela León
María José Amaya
Nohemí Barrera
Mariana Barake
Laura Rodríguez
Christian Rubiano
Gestión y planeación
Laura Sofía Castro Jiménez
Juana Alejandra García Ardila
Un proyecto que permanece
El Mural Huella Rosarista representa la posibilidad de dejar una marca en la Universidad que trascienda lo físico.
Es una huella construida desde las voces, las ideas, los saberes y las manos de quienes participaron en el proceso. Una obra que invita a reconocer que las diferencias no necesariamente nos separan: también pueden conectarnos, enriquecernos y permitirnos construir nuevas formas de encontrarnos.
Desde la Quinta de Mutis, esta obra permanece como símbolo de una comunidad diversa, interdisciplinaria y conectada por un propósito común: hacer de la Universidad un espacio de encuentro, participación, cuidado y transformación colectiva.
Galería del proceso
Conoce el proceso de creación del Mural Huella Rosarista, desde sus primeras etapas de diseño y construcción colectiva hasta su realización en la Quinta de Mutis.
Inauguración del mural:
1 de septiembre de 2026
Sede Quinta de Mutis – Universidad del Rosario
En el marco de la celebración de los 20 años del programa de Psicología.
Iniciativa realizada por:









