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Noticia de un terremoto, el de 1743 en Bogotá

Noticia de un terremoto, el de 1743 en Bogotá

Los libros del Archivo Histórico a veces dan cuenta de la realidad exterior, cuando ella afecta la dinámica ordinaria del Claustro.

“Serendipia. f. Hallazgo valioso que se produce de manera accidental o casual”[1]. Uno de estos felices hallazgos, siguiendo la pista de un rosarista, nos deparó la noticia de un terremoto en estos términos:

En la ciud[ad] de S[an]ta Fee â 30 de Octubre del año de 1743 (p[o]r hauerse diferido hasta este dia p[o]r causa de un graue terremoto q[ue] hubo el dia 18 de d[ic]ho mes y año) hauiendose juntado en la sala donde se acostumbra dar leccion â los estudiantes de Phylosofia (...), yo el D[octo]r D[o]n Manuel de Guz[ma]n secret[ari]o comenze â leer la cath[edr]a de Phyl[osofi]a, etc[2].

Inauguración del curso de Filosofía de 1743. AHUR vol. 124 f. 154v.

Inauguración del curso de Filosofía de 1743. AHUR vol. 124 f. 154v.

Tenemos, pues, que el inicio del curso [3] de Filosofía de 1743 se corrió doce días por causa de un movimiento telúrico. La interesante nota nos lleva a buscar otras fuentes con más datos. Vargas Jurado, autor de una crónica colonial, da cuenta del hecho tres veces:

 “Terremotos. El ruido fue el año de 1687, bisiesto; el terremoto grande fue el año de 1743, á 18 de octubre, como se verá adelante” (p. 7). Luego da una relación más detallada (pp. 24-25):

TERREMOTO. AÑO 1743

En 18 de Octubre de este año 743, á los tres cuartos para las 11 del día, hubo un gran terremoto, ruido y ladridos de perros; el cielo oscurecido, con llovizna; se dañaron los más templos, pues la torre de La Catedral se ve fajada, las del Sagrario, sin pirámides; Santo Domingo, un claustro del patio de la cocina nuevo, y el camarín de Nuestra Señora nuevo, y los bastiones que había en el altozano cayeron con la Señora que está sobre la puerta de la iglesia.

En San Francisco, la torre está nueva; en San Agustín, Ia torre nueva, y en la Compañía, la media naranja nueva, como se ve. En Santa ... nueva lo mesmo en el Hospital, que era hermosa; y la de Santa Inés, que la apearon; la del Humilladero, nueva, y la de Egipto también, como también Monserrate. Sólo Guadalupe del todo cayó, sin daño de la Señora, que la bajaron ilesa, que confieso no haber visto procesión igual, pues las luces desde Egipto llegaban á La Catedral.

En todos estos trabajos no peligró persona, y hubo confesiones de 30 y 40 años, muchas penitencias, y en una que hizo el Dr. Hurtado, murió. Votóse por patrón y de guarda á Señor San Francisco de Borja, á los 100 años, que también le habían votado, por otro igual terremoto, que fue el año de 1625. Y por este terremoto de ahora quedó entablado el Rosario que sale de Santo Domingo los viernes en la noche.

Las monjas de La Concepción y Santa Clara quitaron los moños. Palacio se hizo andrajos y otras muchas casas, por lo cual Audiencia se hacía en bienes de difuntos; Tribunal de Cuentas, en la casa de esquina junto á La Catedral; Cabildo, en el oficio de abajo; sólo por componer el Palacio esta cuenta de 14,000 patacones.

Finalmente:

NOTICIAS PARTICULARES 

1743. Viernes 18 de octubre sucedió en esta capital un gran terremoto que duró siete minutos; se vencieron las más de las iglesias y muchas casas, y se cayó la ermita de Monserrate y la de Guadalupe lo mismo, y la campana grande se vino a encontrar más abajo de la mitad del cerro. Sucedió esto entre 10 y 11 del día. A esta hora sacaron a Su Majestad de todas las iglesias en procesión. Por todas las calles y plazas la gente andaba asustadiza y pasmada[4].

Movimientos telúricos. 

Por fuentes más contemporáneas, sabemos que se trató de una serie de temblores que se sintieron desde el trece de abril hasta el seis de noviembre, afectando desde Popayán hasta la capitanía general de Venezuela. Del sismo del dieciocho de octubre, hay otro testimonio de lo ocurrido en Fómeque:

A los diez y ocho días de octubre del mismo año (1743), a las nueve y media del día, día viernes, comenzó por debajo de la tierra un ruido tan grande que no se puede explicar su estruendo: ello parecía al oido el sonido de un río caudaloso; sonaba como un fuego voraz que a la batiente del aire abrasaba un monte, y sonaba como ecos que lleva el aire de una pieza de artillería; finalmente era un estrépito, tan confuso y sordo, que no tiene semejante a quien poderlo asimilar; y luego, incontinenti, se sintió un terremoto grande... Duró este terremoto entre el espacio de un miserere.  Repitió otro en breve tiempo; otro cuasi al tanto del primero... Pasado este terremoto luego de otro breve espacio, acometió otro pequeño, y pasado éste, entre la mitad de un cuarto de hora, vino otro al tanto del primero. Cada uno de los terremotos grandes duraba el espacio de un miserere, y más. Otros terremotos sucedieron después, pequeños, que lo afirmaron muchos[5].

Nota geológica. El terremoto de 1743 está debidamente estudiado[6]. Se enmarca en un grupo de eventos de alta magnitud: cuatro grandes terremotos históricos (1743, 1785, 1826, 1917) con intensidades 8MM (escala Mercalli Modificada)[7]. Según la reconstrucción científica, las mayores intensidades se sintieron en el área de Cáqueza y Fómeque, disminuyendo hacia Bogotá y Chía.

El epicentro se localizó entre Cáqueza y Guachavita, con intensidad de VIII en la Escala Macrosísmica Europea de 1998 (EMS-98). Dicho grado se describe así:

Grado VIII. Muy dañino.

  1. Muchas personas tienen dificultad para mantenerse en pie, aún en la calle.
  2. Los muebles pueden volcarse. Objetos como televisores, máquinas de escribir, etc. caen al suelo. Losas pueden ocasionalmente desplazarse, girar o volcarse. Pueden observarse ondulaciones s en la superficie de terrenos muy blandos.
  3. Muchas construcciones de vulnerabilidad clase C sufren daños de grado 2. Muchas construcciones de clase B y pocas de clase C sufren daños de grado 3. Muchas construcciones de clase A y pocas de clase B sufren daños de grado 4. Unas pocas construcciones de clase A sufren daños de grado 5.

    San Emigdio. Joaquín Gutiérrez (atribuido). Museo de la Universidad del Rosario, reg. 148.

    San Emigdio. Joaquín Gutiérrez (atribuido). Museo de la Universidad del Rosario, reg. 148.

La devoción a san Emigdio, en calidad de abogado contra los terremotos, data de principios del siglo XVIII. Se acentuó, sin embargo, luego sismo ocurrido en Lisboa, el día de Todos los Santos de 1755. Los estragos se conocieron en este hemisferio, al punto de mover al arzobispo de Guatemala a expresarse en los siguientes términos:

Los estragos de Lisboa que quedan referidos son voces, son aldabadas que Dios da a las puertas de nuestros corazones, no le demos con ellas en el rostro, abrámosla de par en par por medio de una dolorosa confesión de nuestros pecados, respondamos con penitencia[8].


  1. REAL ACADEMIA ESPAÑOLA: Diccionario de la lengua española, 23.ª ed., [versión 23.8.1 en línea]. <https://dle.rae.es&gt; [25-5-2026].
  2. AHUR, vol. 124 f. 154v.
  3. Iniciar el curso el dieciocho de octubre, día del evangelista Lucas, era la costumbre boloñesa (y salmantina), frente a la parisina que arrancaba el primero de dicho mes. Cf. León, C. (2020). La Compañía de Jesús en la Salamanca universitaria (1548-1767). Aspectos institucionales, socioeconómicos y culturales. Ediciones Universidad de Salamanca.
  4. Caballero, J. (1902). Diario de la Independencia. Bogotá: Imprenta Nacional. Digitalizado por la Biblioteca Nacional. El dato copiado está en la sección “Tiempos coloniales, por J. A. Vargas Jurado”
  5. Ortiz, S. (1970). Historia Extensa de Colombia. Vol. IV. Bogotá: Lerner.
  6. Salcedo, E., Gómez, A. Estudio macrosísmico del terremoto del 18 de octubre de 1743 en la región central de Colombia. Boletín de Geología, 35(1). Disponible en https://revistas.uis.edu.co/index.php/revistaboletindegeologia/article/view/3230
  7. Para el significado de los grados de dicha escala, ver Escala sismológica Mercalli. Consultado en 26-6-2026.
  8. Viceconte, M. (2024). Vulnerabilidad y devoción: San Emigdio patrón tutelar contra los terremotos en Guatemala. CUHSO (Temuco), 34(2), 337-363. https://dx.doi.org/10.7770/cuhso-v34n2-art753