La inteligencia artificial (IA) está transformando el mercado laboral colombiano, pero su impacto no es igual. Un reciente estudio del Observatorio Laboral de nuestra Universidad del Rosario revela que, mientras algunos trabajadores pueden aprovechar estas tecnologías para mejorar su productividad, otros enfrentan mayores riesgos de quedar rezagados.
El informe, basado en datos de la Gran Encuesta Integrada de Hogares (GEIH) 2024, muestra que cerca de 5,8 millones de personas se desempeñan en ocupaciones con alta exposición y alta complementariedad con la IA; es decir, empleos donde estas herramientas funcionan como apoyo y no como reemplazo del trabajo humano. “La inteligencia artificial no llega necesariamente a sustituir empleos; su mayor valor está en complementar tareas y potenciar capacidades, especialmente en ocupaciones calificadas”, explica Andrés García-Suaza, líder del Observatorio Laboral.
Sin embargo, el análisis también advierte sobre un grupo vulnerable: alrededor del 15% del empleo corresponde a ocupaciones con alta exposición y baja complementariedad frente a la IA, principalmente en labores administrativas de apoyo. En contraste, casi el 60% de los trabajadores se concentra en ocupaciones de baja exposición, muchas de ellas con altos niveles de informalidad.
Para el Observatorio, la educación es el principal factor que marca la diferencia.
“La formación actúa como un habilitador de la inteligencia artificial: a mayor nivel educativo, mayor capacidad de aprovecharla como aliada y no como amenaza”, señalan los investigadores.
El análisis evidencia brechas claras por género y nivel educativo frente a la exposición a la inteligencia artificial. Mientras el 67,8 % de los hombres se concentra en escenarios de baja exposición, las mujeres presentan una mayor participación en contextos de alta exposición, con proporciones que oscilan entre el 51,8 % y el 55,6 %. A su vez, en los perfiles de baja exposición, más del 90 % de las personas ocupadas no cuenta con educación universitaria, lo que revela una relación directa entre nivel de formación y tipo de exposición a la IA.
En esa línea, el Observatorio Laboral alerta sobre la necesidad de avanzar en políticas de formación y regulación que permitan que la adopción de la IA no profundice las brechas existentes en el mercado laboral.
Desde nuestra Universidad del Rosario, el llamado es a construir un entorno donde la tecnología impulse el desarrollo económico y social, sin dejar a nadie atrás..
Si bien en Colombia actualmente no se cuenta con normatividad que regule el uso de la IA en las relaciones laborales, esta es una herramienta que debe entenderse como un factor complementario al trabajo humano, con potencial para mejorar la productividad y generar efectos directos sobre salarios, seguridad social y desarrollo de capacidades laborales.
Quienes deseen profundizar en estos hallazgos pueden consultar el informe completo
del Observatorio Laboral, aquí.
Su autoría estuvo a cargo de los investigadores: Andrés García Suaza (líder del Observatorio), Pamela Caiza-Guamán, Diana M. Mena Serna, Jessica Alejandra Gil Téllez, Julián Santiago Montañez González, Nikol Valeria Ávila Camargo, Isabella Guerrero López, Andrés Felipe Quevedo Negrete, Carlos Felipe Holguín Isaza, Marlon Andrés Guerrero Gómez y Alexander Sarango Iturralde