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Siglo XVII

Alegoría de la salvación de las ánimas del Purgatorio

Pintura religiosa

Antonio Acero de la Cruz
Óleo sobre lienzo, 202 x 190 cm
Capilla

Personaje:

La idea de un lugar intermedio y de transición entre el Cielo y el Infierno se remonta a los primeros siglos de la era cristiana. La doctrina católica del Purgatorio se fijó en la sesión XXV del Concilio de Trento (1563). La noción de este lugar se transmitió, a partir del siglo XVI, en láminas, relieves, esculturas y pinturas. Lar órdenes religiosas fomentaron la devoción a la Virgen como protectora de las almas del Purgatorio, principalmente en su advocación del Carmen, difundida por los religiosos carmelitas. 

Descripción:

Formato cuadrado. 

Plano superior: Sobre nubes y un rompimiento de gloria, al centro Jesucristo, sentado de frente, con la pierna derecha adelantada, cabeza levemente inclinada a su derecha, cabello castaño ondulado hasta los hombros, mira hacia abajo, cejas delgadas, nariz recta, barba y bigote. Lleva manto rojo sobre los hombros y tapa sus piernas. Estigmas en manos y pies. Con su brazo izquierdo sostiene una cruz de madera.  Su mano derecha levantada con los dedos índice y corazón estirados. Sentados, a ambos lados de Jesucristo, se encuentran, a la izquierda:  san Juan sentado de tres cuartos, la pierna derecha flexada, pie descalzo y la izquierda recogida.  Cabello castaño claro al hombro, perfil derecho, tez clara, imberbe.  Túnica verde y manto blanco.  Con su mano derecha sostiene un libro que posa sobre su rodilla derecha, la mano izquierda a nivel del pecho. A su izquierda, santa Catalina de Siena, de frente, levemente girada a su derecha. Corona, tez clara, cabello largo castaño claro, ojos grandes, nariz recta, boca pequeña. Viste túnica blanca, sobre túnica rosada de cuello redondo, manto ocre sobre sus piernas. En su mano izquierda una rueda de madera dentada de metal, con la derecha sostiene una palma. A su izquierda, santa arrodillada, tres cuartos levemente girada a su izquierda, su pierna izquierda adelantada, sus brazos cruzados en el pecho. Lleva sobre su cabeza velo blanco, perfil derecho tres cuartos, tez clara, ojos grandes, que miran al frente, túnica verde y manto rojo sobre sus hombros. Con su brazo derecho sostiene una palma.  Entre ella y santa Catalina, torso de un santo, cabello corto castaño claro, ojos grandes, mirada hacia arriba, nariz recta, boca pequeña. Viste túnica verde claro y manto verde oscuro. Entre santa Catalina y Jesucristo, torso de santa Bárbara, de cabello largo castaño, tez clara, ojos grandes que miran a su derecha, nariz recta, boca pequeña. Túnica verde oscuro y cuello redondo verde claro. A su derecha una torre y una palma. Parte superior derecha:  al centro, torso de san Antonio. Cabeza levemente girada a su derecha, tonsura, cara redonda, ojos cafés grandes que miran a su derecha, imberbe, hábito con capucha café; con la mano derecha sostiene una azucena y la izquierda levantada y abierta. A su izquierda, una cabeza de hombre, de cabello café, ojos cafés que miran a su derecha, nariz recta. A la izquierda, arrodillado de espalda, un poco girado a su izquierda, san Pablo, con su cabeza de perfil izquierdo, cabello castaño, ojos cafés que miran a la derecha, barba y bigote largos. Túnica roja y manto verde, sus manos hacia adelante, con las palmas abiertas. Detrás, torso de santo Domingo Guzmán girado hacia su izquierda, cabeza girada tres cuartos, un poco a su derecha, tonsura, ojos cafés que miran a la zona superior izquierda, barba y bigote, túnica blanca, escapulario y capucha negra. A su lado san José, sentado de frente, cabeza levemente a su izquierda. Pelo castaño claro hasta los hombros, ojos cafés, nariz recta, barba y bigote. Sus manos, juntas hacia adelante, sostienen una azucena. Viste túnica verde oliva y manto rosado sobre el hombro derecho y piernas. A su lado una espada. Al extremo derecho, san Pedro, sentado de perfil izquierdo, con su pierna derecha estirada y la izquierda flexada. Calvo en la parte superior de la cabeza, cabello castaño claro, barba y bigote corto. Viste túnica talar azul verdoso y manto ocre, que cae desde el hombro derecho a su pierna derecha. En su mano izquierda lleva unas llaves. Va descalzo.

Plano central: Al centro la Virgen, sentada, levemente inclinada hacia su derecha, con los brazos abiertos, con su mano derecha toma la mano de una mujer. Lleva corona real, velo blanco sobre la cabeza, cabello largo castaño, tez clara, ojos mirando hacia abajo, nariz recta y boca pequeña. Viste túnica rosada, ceñida a la cintura por un cordón dorado anudado al centro, manto azul que cae sobre sus piernas. A su izquierda, san Francisco, de pie, de tres cuartos, su cabeza perfil izquierdo, su pierna derecha adelantada y un poco inclinado hacia adelante. Tonsurada, tez clara, mirada baja, nariz recta, barba y bigote, hábito café ceñido con un cordón a la cintura. Con su mano derecha toca la mano de un hombre que de frente levanta sus brazos. A la izquierda, san Juan Bautista, de pie, tres cuartos, levemente inclinado hacia adelante, su pierna derecha adelantada y levemente flexada. Cabeza perfil derecho, cabello largo castaño claro, mirada hacia abajo, nariz recta, barba y bigote. Viste túnica roja con interior de piel café que sobresale a la altura del brazo izquierdo y pierna derecha. Su mano derecha sostiene una cruz de madera con una filacteria blanca con la inscripción: “ECCE AGNUS DEI, ECCE…” [He aquí el Cordero de Dios, he aquí] y con su mano izquierda sostiene la mano de una mujer que tiene sus brazos arriba. En segundo plano, izquierda: un ángel volando, de tres cuartos, alas con sombras verdosas, túnica verde y sobretúnica rosada ceñida a la cintura, con una cinta rosada que flota al aire. Sostiene de la cintura a un hombre desnudo, de perfil derecho, con sus brazos levantados. Entre san Juan y la Virgen, un ángel volando, de frente, cabello corto rubio, pierna derecha doblada hacia atrás, túnica verde claro y sobretúnica rosada, ceñida a la cintura, alas rosadas.  Con el brazo izquierdo abraza a una mujer desnuda, de cabello largo rubio, que tiene sus manos en acción de oración. Entre la Virgen y san Francisco de Asís, en la parte inferior, un ángel toma de las manos a un hombre que tiene sus brazos en alto. De cabello corto castaño, cabeza de tres cuartos de perfil.  Sobre ellos, un ángel volando, de perfil derecho, túnica talar rojiza, alas grandes, sostiene a un hombre desnudo, de espalda.  Detrás de san Francisco, un ángel de túnica blanca y sobretúnica verde oliva sostiene a un hombre de tez morena, de perfil derecho que lleva sus manos en oración.

Plano inferior: Entre llamas se encuentran, en primer plano, 22 ánimas y en segundo plano 7, entre hombres y mujeres, desnudos, unos en actitud de oración y otros con sus brazos en alto.