Esta evolución hace parte de una iniciativa liderada por la Vicerrectoría Académica y la Dirección Académica, que busca consolidar una oferta pertinente, de calidad y conectada con las transformaciones del entorno. En este marco, los procesos en curso incluyen la creación de nuevos programas, reformas y ajustes curriculares, así como la gestión responsable del ciclo de vida de las ofertas académicas.
Nuevas oportunidades de formación
Actualmente, la Universidad trabaja en 20 iniciativas para la creación de nuevos programas académicos: 2 pregrados, 5 especializaciones universitarias, 3 especializaciones médico-quirúrgicas y 10 maestrías.
Estas nuevas apuestas amplían las posibilidades de formación en áreas como salud y bienestar, artes y creatividad, tecnología y transformación digital, derecho, asuntos públicos, educación, comunicación, ciencias sociales e innovación, entre otros campos.
De estas iniciativas, 3 ya fueron radicadas ante el Ministerio de Educación Nacional, 6 avanzan en procesos de revisión y aprobación institucional y 11 se encuentran en estructuración. La meta es que, al cierre de 2026, al menos el 85 % haya sido radicado ante el Ministerio de Educación Nacional.
Una oferta que se transforma con las necesidades del entorno
La actualización de los programas existentes también es parte de esta evolución. Por ello, avanzamos en la reforma curricular de 17 programas académicos: 9 pregrados, 1 especialización universitaria y 7 maestrías.
Los procesos comprenden programas de diferentes áreas del conocimiento, entre ellas ingeniería y tecnología, salud y bienestar, gobierno y relaciones internacionales, derecho, economía, administración, sostenibilidad y analítica.
A estos se suman 16 procesos de modificación y ajuste curricular correspondientes a 4 pregrados, 10 especializaciones y 2 maestrías, que buscan mantener una oferta académica actualizada y pertinente frente a las transformaciones disciplinares y profesionales.
De estos procesos, 6 ya han sido radicados ante el Ministerio de Educación Nacional, mientras los demás avanzan en etapas de estructuración, revisión y aprobación institucional. Se proyecta que al cierre de 2026 el 75 % haya sido radicado ante el Ministerio y que el 25 % restante alcance este hito durante el primer trimestre de 2027.
“La evolución de nuestro portafolio académico refleja el compromiso permanente de la Universidad del Rosario con una formación pertinente, innovadora y de alta calidad. Cada nuevo programa, reforma curricular y ajuste que impulsamos es el resultado de un trabajo conjunto con nuestras unidades académicas para responder a las necesidades de nuestros estudiantes y a los desafíos de una sociedad en constante transformación. Así, fortalecemos una oferta dinámica y conectada con el futuro, que amplía oportunidades de formación y contribuye al desarrollo del país”, afirma Martha Negrete, directora académica.
Gestionar también es transformar
La evolución del portafolio implica, además, revisar de manera responsable el ciclo de vida de los programas. En este sentido, la Universidad avanza en 12 procesos de inactivación de ofertas académicas que han cumplido su propósito dentro del portafolio institucional, como parte de una gestión que permite acompañar la renovación y el desarrollo de nuevas apuestas de formación.
Estos procesos comprenden principalmente campos de administración, emprendimiento y gestión organizacional; derecho y asuntos públicos; e ingeniería y tecnología, e involucran ofertas desarrolladas en Bogotá, Armenia, Bucaramanga, Cali, Neiva, Villavicencio y Yopal, algunas de ellas en articulación con aliados regionales.
Así, nuestra Universidad continúa construyendo un portafolio académico dinámico, pertinente y conectado con las nuevas necesidades de la sociedad, combinando la consolidación de programas existentes con nuevas oportunidades de formación y una gestión responsable de su evolución.