Redactado por: Jhaider Calderón, profesional de planeación y proyectos de la Escuela de Medicina y Ciencias de la Salud.
El Programa de Terapia Ocupacional de la Universidad del Rosario recibió la renovación de su Acreditación en Alta Calidad por ocho años, un reconocimiento que refleja el compromiso permanente con la excelencia académica, la innovación y el mejoramiento continuo. La decisión del Ministerio de Educación Nacional destaca un proyecto formativo que, durante décadas, ha evolucionado para responder a los desafíos de la salud, la educación y la participación y la justicia social, consolidándose como un referente nacional en la formación de terapeutas ocupacionales.
El concepto emitido por el Consejo Nacional de Acreditación resaltó la fortaleza del Proyecto Educativo del Programa (PEP), "Cartografía de un currículo emergente", una propuesta que reconoce la ocupación humana como eje para promover el bienestar, la participación ocupacional y la justicia social. Asimismo, destacó la consolidación de un currículo innovador, el fortalecimiento de la educación interprofesional, la internacionalización, la incorporación de metodologías activas de aprendizaje y la articulación de los resultados de aprendizaje con las necesidades del contexto nacional e internacional.
Este reconocimiento también pone en valor la trayectoria del programa. Desde su creación en 1969, el Programa de Terapia Ocupacional de la Universidad del Rosario ha contribuido a la formación de generaciones de profesionales comprometidos con la autonomía, la participación y la calidad de vida de las personas, aportando al desarrollo de la disciplina en Colombia y respondiendo, con una visión innovadora, a las transformaciones del sistema de salud y de la sociedad.
Para el doctor Juan Mauricio Pardo Oviedo, decano de la Escuela de Medicina y Ciencias de la Salud, este logro representa la consolidación de una apuesta institucional construida a lo largo de los años.
"La renovación de la Acreditación en Alta Calidad por ocho años representa un reconocimiento al compromiso permanente de nuestra comunidad académica con la excelencia, la innovación y la formación de profesionales capaces de responder a los desafíos actuales de la salud y la sociedad. Este logro reafirma el liderazgo de la Universidad del Rosario en las ciencias de la salud y nos motiva a seguir impulsando programas con altos estándares de calidad, impacto social y proyección internacional."
El informe del CNA también destacó los avances alcanzados en investigación, reflejados en el fortalecimiento de sus grupos de investigación, el desarrollo de patentes, la participación activa de profesores y estudiantes en proyectos científicos y la generación de soluciones tecnológicas aplicadas a la rehabilitación, la ergonomía y la terapia ocupacional. De igual manera, reconoció la consolidación de escenarios de práctica en salud mental, atención hospitalaria, bienestar social, educación y contextos laborales y productivos, así como el impacto de las estrategias de educación interprofesional y del acompañamiento integral a los estudiantes.
La doctora Claudia Marcela Rozo Reyes, vicedecana académica de la Escuela de Medicina y Ciencias de la Salud, destacó que este resultado es el reflejo del trabajo conjunto de toda la comunidad universitaria.
"Alcanzar una acreditación por ocho años es el resultado de una cultura académica basada en la autoevaluación, el mejoramiento continuo y la innovación educativa. Este reconocimiento evidencia la solidez del currículo, la calidad de nuestros procesos formativos y el compromiso permanente por ofrecer una educación pertinente, flexible y articulada con las necesidades del sistema de salud y de la sociedad."
La evaluación realizada por el Consejo Nacional de Acreditación también puso en evidencia la proyección internacional del programa, representada en la movilidad académica de estudiantes y profesores, la consolidación de redes de cooperación y la participación de sus docentes en organizaciones nacionales e internacionales. A ello se suma el impacto de los proyectos desarrollados con comunidades y poblaciones a través del fomento de la justicia ocupacional y el valor de la interculturalidad, así como las iniciativas orientadas a la inclusión, la rehabilitación, el proyecto de vida de personas cuidadoras y la transformación social desde la ocupación humana.
Para la profesora Karen Aguia Rojas, directora del Programa de Terapia Ocupacional, afirmó que esta renovación representa un reconocimiento al camino recorrido por el programa y, al mismo tiempo, un compromiso con su futuro.
"Recibir esta renovación por ocho años es motivo de orgullo para toda nuestra comunidad. Más que un reconocimiento a la calidad, representa la confianza de nuestros estudiantes, egresados, usuarios y colectivos en un proyecto académico que durante 57 años ha formado terapeutas ocupacionales comprometidos con la dignidad humana, y la transformación social. Este logro nos impulsa a seguir innovando, fortaleciendo nuestras alianzas y formando profesionales capaces de responder a los retos presentes y futuros de la disciplina y del mundo que habitamos."
La renovación de la Acreditación en Alta Calidad por ocho años constituye un reconocimiento al esfuerzo, la dedicación y el compromiso de quienes han construido la historia del Programa de Terapia Ocupacional. La Universidad del Rosario felicita a sus profesores, estudiantes, egresados, colaboradores administrativos, aliados estratégicos y escenarios de práctica, quienes, desde sus diferentes roles, han contribuido a consolidar un programa que hoy es referente por su calidad académica, su capacidad de innovación y su impacto en la sociedad.
Detrás de esta cuarta acreditación hay una comunidad de docentes que enseñan con vocación, estudiantes que se forman con rigor y compromiso, y egresados que llevan el nombre del programa a cada escenario donde se necesita una mirada humana y profesional. Este logro les pertenece a todos ellos. Y es también una promesa: la de seguir construyendo, desde la ocupación humana, un futuro donde la salud, el bienestar, la autonomía y la dignidad de las personas y comunidades sean siempre el centro de nuestro quehacer.