La Universidad del Rosario otorgó el título de profesor emérito a Hernando Herrera Mercado, en reconocimiento a una trayectoria de más de 30 años vinculada con la docencia, la formación de generaciones de juristas, el desarrollo del arbitraje y la resolución de controversias, así como con distintos escenarios de la administración pública y la justicia.
La distinción, formalizada mediante el Decreto Rectoral 1883 del 3 de septiembre de 2026, reconoce sus aportes académicos y profesionales, su contribución al desarrollo del país y su permanente compromiso con el enaltecimiento de la Universidad y de la comunidad rosarista.
Su trayectoria comprende la creación y dirección de programas de posgrado relacionados con el arbitraje y la resolución de controversias, su participación en diferentes escenarios de la administración pública y la justicia, y un recorrido nacional e internacional en el campo del arbitraje. A ello se suma su trabajo como docente y su aporte a la divulgación jurídica y a la formación de nuevas generaciones.
Para la rectora de nuestra institución, la Dra. Ana Isabel Gómez Córdoba, la distinción de Profesor Emérito representa también una manera de reconocer a quienes, a través de su trayectoria, contribuyen a construir el legado de la institución.
“Una universidad con más de 370 años de historia no perdura únicamente por la solidez de sus muros o por la inercia del tiempo, sino por la calidad de las personas que le han dado vida con sus pensamientos, sentimientos y acciones”.
En el caso de Herrera Mercado, la Rectora destacó la convergencia entre su dedicación a la docencia, su vínculo con la universidad y su contribución al desarrollo del país. Resaltó especialmente su recorrido académico y profesional, así como su trabajo en ámbitos relacionados con el arbitraje, la administración de justicia y la protección de instituciones fundamentales para la sociedad y la democracia colombiana.
También destacó el significado de su trayectoria para los estudiantes de la Facultad de Jurisprudencia, como muestra de las distintas posibilidades que ofrece el ejercicio del derecho y de la responsabilidad que acompaña cada una de ellas.
“La trayectoria de vida de nuestro querido Dr. Hernando Herrera ejemplifica todo eso que deseamos transmitir a las siguientes generaciones: una forma excepcional y única de entender nuestras profesiones, con sentido de trascendencia y de servicio a la sociedad”.
Más allá de los escenarios profesionales en los que ha participado, su trayectoria también se ha construido en las aulas y en los vínculos con quienes han compartido con él la vida académica. Esa dimensión fue destacada por la vicerrectora académica, la Dra. Rocío Araujo Oñate, quien resaltó la huella que Herrera Mercado ha dejado en estudiantes, colegas y amigos.
“Este reconocimiento celebra su trayectoria, pero celebra sobre todo el legado que deja en quienes hemos tenido el privilegio de aprender de usted, querido amigo, de compartir el ejercicio profesional y de recorrer junto a usted el camino de la construcción del derecho”.
La vicerrectora subrayó así una dimensión que trasciende los méritos profesionales: la del maestro que permanece en quienes han aprendido de él y en los vínculos construidos durante años de vida universitaria.
“Hoy la universidad no solo te reconoce tus méritos, reconoce tu huella y tu amistad. Esta es tu casa, Hernando, y siempre lo será. Te queremos, te admiramos y te celebramos”.
Esa huella también está presente en la historia de la Facultad de Jurisprudencia. El decano Erick Rincón Cárdenas recordó que, antes de ocupar la decanatura, fue estudiante de Herrera Mercado en la cátedra de mecanismos alternativos de solución de conflictos, en 1998.
Desde esa experiencia, destacó que la distinción recibida por su antiguo profesor no constituye únicamente un reconocimiento concedido por la Universidad, sino la expresión de una trayectoria que ya había dejado huella en quienes pasaron por sus aulas.
“Hay honores que una universidad concede y hay honores que una universidad simplemente reconoce. El que hoy nos reúne pertenece a los segundos”.
Entre las enseñanzas que permanecen de aquella experiencia como estudiante, Rincón Cárdenas recordó la manera en que Herrera Mercado abordaba la conciliación, la amigable composición y el arbitraje no solamente como contenidos jurídicos, sino como herramientas para la convivencia y la resolución de conflictos.
“Usted nos habló de la conciliación, de la amigable composición y del arbitraje no solamente como un capítulo más del derecho procesal, sino como lo que realmente son: una forma civilizada de devolverles a las personas la capacidad de resolver sus diferencias”.
Para el Decano, esa capacidad de dialogar entre tradición y transformación también hace parte del legado de Herrera Mercado y de su vínculo con la Facultad.
“Nuestro lema Nova et Vetera parece escrito para él. Ha sabido honrar lo antiguo, la tradición procesal, la ética del jurista, la palabra dada, y abrazar lo nuevo, el arbitraje internacional, el de inversión, las nuevas formas de hacer justicia”.
La ceremonia de entrega tuvo lugar en el Aula Máxima, donde estuvieron presentes magistrados de las altas Cortes, representantes de instituciones del Estado, profesores, estudiantes, familiares y miembros de la comunidad rosarista. Allí, la rectora hizo entrega de la distinción al homenajeado, después de la lectura del decreto que formalizó su nombramiento como Profesor Emérito.
“Esta es mi casa”
Al recibir el reconocimiento, Hernando Herrera Mercado compartió con los asistentes una reflexión sobre el significado personal de la distinción y sobre el vínculo que mantiene con la Universidad del Rosario. Su intervención estuvo marcada por la memoria, la gratitud y la dimensión espiritual que acompaña su relación con la institución y con el Aula Máxima.
“Permítame, le cedo el uso de la palabra al corazón a pesar de estar en esta distinguida tribuna del intelecto. Acudo al corazón porque, como bien discernió Borges, el corazón preserva de manera más fidedigna el trasegar existencial”.
El homenajeado también hizo referencia a la Virgen de los Rosaristas y a la Virgen de la Bordadita, cuya imagen preside el Aula Máxima, para expresar el significado que tiene para él recibir allí esta distinción.
“En consecuencia, no sobra hacer caer en cuenta que aunque en este instante luzco físicamente de pie, en realidad permanezco de rodillas, admirando de frente a la Virgen de los Rosaristas, a la Virgen de la Bordadita, cuya imagen entroniza este magno auditorio”.
Durante sus palabras, Herrera Mercado agradeció a las directivas de la Universidad, a sus profesores, colegas, amigos y familiares, y recordó a quienes han acompañado su trayectoria académica y profesional. Su intervención también volvió sobre la historia de la institución y sobre las personas y experiencias que han contribuido a formar su vida como jurista y académico.
Celebramos y enaltecemos un legado que continúa en las generaciones de juristas que han aprendido de Hernando Herrera Mercado.







