Buscador Google

Divulgación Científica - URosario

Ciencia y Tecnología

Ciencia y Tecnología

Los cuatro caminos del Rosario para fortalecer la investigación

José Manuel Restrepo Abondano es el rector de la Universidad del Rosario desde hace casi cuatro años, tiempo durante el cual se han dado cambios para cosechar nuevos frutos en el área de investigación.

  Fotos: Alberto Sierra 
Por Ángela Constanza Jerez


El 22 de septiembre de 2014, en el Aula Máxima de la Universidad del Rosario, José Manuel Restrepo Abondano fue designado como rector de esta institución para los años 2014 a 2018.

Este economista, quien fue vicerrector del Rosario y director de Posgrados en Economía, así como profesor de la Facultad de Economía y de la Escuela de Administración, está a punto de finalizar el periodo para el que fue elegido y en el que la universidad se ha caracterizado por ser una institución de educación superior abierta a la diferencia y con notables adelantos en su desempeño.

En el campo de la investigación, son varios los logros que se pueden mostrar. Entre 2014 y comienzos de 2018, más de una tercera parte de la producción académica ha sido incluida en el 25 por ciento de las revistas más citadas internacionalmente y cerca del 10 por ciento de los artículos producidos por la comunidad académica están dentro del 10 por ciento más citado del mundo. Además, tiene destacadas posiciones en las diversidad de disciplinas con las que cuenta y que sea capaz de abrir nuevos espacios interdisciplinares.

La unidad en la diversidad desde la perspectiva de conocimiento es cómo, superando las lógicas tribales de facultades, somos capaces de generar diálogos entre una y otra alrededor de la generación de conocimiento; cómo logramos que los grupos de investigación se potencien creando nuevos espacios de investigación interdisciplinares que nutran al grueso de la universidad. Así es que han venido surgiendo grupos interdisciplinares de investigación. Es el caso de paz y conflicto con janus, el de cambio climático, los temas de equidad y género, el de TIC Tank, que es la llegada de la tecnología de la información y la comunicación a todas las disciplinas y profesiones.

¿Cuál es su balance en el campo de la investigación en los últimos cuatro años?. 
JMR. 
Lo hago sobre la idea de que el conocimiento en una universidad se construye sobre la base de cuatro caminos. Uno: cómo construir proyectos de vida dedicados a la academia. Dos: cómo, a partir de esos proyectos, se construyen proyectos de saber. Tres: cómo se propicia un hábitat favorable al proceso de investigación y cuatro: cómo eso se traduce en legitimidad en la sociedad.


Comencemos por el proyecto de vida 
JMR. 
Ha habido una preocupación por fortalecer el proyecto de vida del profesor dedicado a la investigación y, en esa dirección, se ha dado un esfuerzo por continuar elevando la excelencia del equipo académico que trabaja en la institución. No es solo un tema de niveles de formación, es contar con un profesor que tenga un compromiso activo con la docencia y con la investigación. En simultánea con eso, que exista la posibilidad de crear escuela profesoral, la cual debe arrancar desde las primeras instancias (auxiliares de investigación, asistentes graduados, jóvenes investigadores), de tal manera que haya personas destacadas en el equipo académico, con experiencia, y otras con las cuales construir un proyecto de largo plazo. Eso implica recoger la gran fortaleza que puede tener una universidad en la medida en que tiene programas doctorales y de maestría.

Este camino también está asociado con mejores condiciones de todo orden. En ese sentido, se actualizó la política de incentivos que correspondía a un momento histórico distinto de la universidad. Hoy buscamos que los profesores puedan seguir publicando en los espacios con mayor reconocimiento a nivel internacional. También que haya un incremento importante en la formación doctoral de los profesores.

¿Y sobre el segundo camino, proyectos de saber?
JMR.
 En equipo estamos trabajando para elevar el estándar de los grupos de investigación. Buscamos que lleguen a las categorías máximas de Colciencias: A1 y A y hoy podemos decir que ha habido un aumento proporcional importante, a tal punto que alrededor del 47 por ciento están en la categoría A y A1 de Colciencias.

De igual forma, nos propusimos seguir fortaleciendo la propuesta de doctorados y maestrías de las distintas facultades, incluyendo las que no tenían. Estos programas permiten a una universidad tener una dinámica mayor en investigación porque da la posibilidad de que haya un talento humano en este campo.

Esto se acompaña con algunos elementos de hábitat que han venido fortaleciéndose. El primero es en el tema de ética. El fortalecimiento y construcción del Comité de Ética de Investigación es uno de los avances quizás más importantes, porque nos permite generar un diálogo que por años estuvo concentrado en el área médica y hoy es realmente de ética, independientemente de las disciplinas o profesiones.
 

                               Investigacion.jpg

Entre 2014 y comienzos de 2018, más de una tercera parte de la producción académica ha sido incluida en el 25 por ciento de las revistas más citadas internacionalmente y cerca del 10 por ciento de los artículos producidos por la comunidad académica están dentro del 10 por ciento más citado del mundo.

Adicional a esto, una segunda apuesta es cómo generar más recursos a través del fondo de investigaciones de la Universidad del Rosario. La apuesta es que debemos propiciar un monto suficiente para que grupos y personas
tengan con qué hacer investigación. Naturalmente, hay presión por conseguir recursos externos, pero, así como es importante buscarlos, la universidad debe disponer de recursos que sean “jalonadores” de recurso externo.

Además, el aumento en el fondo está con una filosofía distinta a la que venía funcionando, la cual respondía a un momento distinto de la universidad. Hoy no solo es para proyectos pequeños y semilla, también apoya proyectos grandes o medianos, porque no tiene sentido que los fondos sean solo para arrancar. También deben ser para avanzar.

De igual forma, disponemos de recursos y estrategias para atraer profesores del exterior o enviarlos a estancias de investigación, algo que no existía en el Rosario y que es muy valioso porque permite construir comunidad académica y diálogos de autoridades de pares académicos a nivel internacional, generar publicaciones compartidas y propiciar nuevos proyectos de investigación.

También ha habido un esfuerzo consciente de apoyo a los
profesores para las traducciones de sus artículos y eso ha permitido un crecimiento importante en las publicaciones Q1. Si en 2014 teníamos 78, en 2017 eran 157. La universidad se propuso una meta grande que era duplicar la publicación científica y vamos en camino de lograrlo. Eso significa que tenemos presencia en el debate mundial.

Este esfuerzo lo complementamos con el proyecto editorial. La universidad es una de las que más publica anualmente y por ello tiene reconocimiento. Además, ha perfeccionado el proyecto editorial en áreas de comunicación, aseguramiento de la calidad en la diversidad y en diálogo con otros proyectos nacionales e internacionales para publicar de forma conjunta.

Finalmente, en el campo del hábitat institucional también hemos fortalecido la biblioteca, especialmente la virtual, porque es el centro a través del cual el profesor tiene acceso a la frontera del conocimiento, y buscado la manera de generar más diálogos entre las comunidades de investigadores, por eso el énfasis en sistemas de información, como lo es pure, el sistema de información en investigación adoptado por la Universidad del Rosario. Allí, el investigador dispone de herramientas a través de las cuales se conecta con redes internacionales y tiene a disposición sus trabajos, lo que hace más fácil hacer una valoración de cómo va su producción científica.

Y en cuanto al cuarto camino, el de legitimidad en la sociedad…
JMR. 
En este camino se notan los resultados del trabajo que hemos realizado en investigación. La universidad no hubiera avanzado lo que ha avanzado en indicadores internacionales tipo QS, Times y Scimago si no hubiera tenido investigación. Esos rankings internacionales se sustentan en investigación y todos ellos demuestran que la universidad ha tenido un avance importante, a pesar de no tener todas las áreas del conocimiento. No contamos con un área clave para crecer más como es Ingeniería, la cual puede aportar fácilmente una porción muy significativa de la producción científica de una universidad como la nuestra en el futuro.
                               Biblioteca-norte.jpg

Centro de Recursos para el Aprendizaje y la Investigación (CRAI), Universidad del Rosario, Sede del Emprendimiento y la Innovación.

Hablemos de un tema importante en investigación y crecimiento de la universidad, ¿cómo se está pensando la universidad a nivel regional?
JMR.
 La Universidad del Rosario históricamente ha sido una universidad regional, gran parte de nuestros estudiantes lo hicieron en el Nuevo Reino de Granada, pero trabajaron en otras regiones de América: Mérida, Guatemala, Chapas, y a nivel nacional sido una universidad que ha estado abierta a recibir estudiantes de otras partes del país, cosa que sucedía cuando no era normal que un estudiante viniera a Bogotá a estudiar.

El Rosario ha tenido esta cultura y característica, pero además ha tenido una forma distinta de regionalización. Es muy común que una universidad llegue a una región y absorba a las otras instituciones de educación superior. El país necesita que nosotros compartamos nuestra experiencia académica con las regiones para que sean mejores y, en ese sentido, nuestra entrada ha sido a través de programas de formación que permitan que la región avance de la mano de actores regionales claves.

A partir de eso, la Universidad del Rosario ha entrado a diferentes ciudades del país con programas de pregrado de instituciones de educación superior, cámaras de comercio, gremios y otros actores representativos de la zona, con los cuales construye los programas de formación y mejora el talento humano. En investigación sucede lo propio. En temas de interés trabajamos conjuntamente. Sumamos nuestra capacidad de investigación con la de la región.

¿Y cuáles son los retos en el área de la investigación?
JMR. 
Contar con áreas nuevas de conocimiento. La universidad tiene que hacer un avance en las áreas de Ingeniería, ya lo estamos trabajando, calculo que pronto se presentará una primera propuesta a la Consiliatura (organismo equivalente a la Junta Directiva).


La intención es hacerlo de la mano de un actor internacional con el cual ya se ha venido trabajando. Evidentemente, los programas existirán a nivel pregrado, pero tiene que haber un esfuerzo de investigación que nutra el resto de los grupos de investigación. No puede haber plenamente innovación sin Ingeniería o tendría que hacerlo con otra institución. La apuesta grande en innovación va de la mano de Ingeniería.

Un segundo reto grande en investigación es que tiene que ser mucho más efectivo el tránsito de la generación de conocimiento en innovación, lo cual incluye más énfasis en patentes, en desarrollo tecnológico y en dar valor agregado a la sociedad con el conocimiento nuevo.

Es indispensable que los avances en conocimiento que han dado lugar a patentes se conviertan también en oportunidades de negocio rentables para la sociedad, y en eso todavía estamos arrancando.

Debemos seguir haciendo nuestra apuesta a nivel de maestrías y doctorados. Hemos hecho un gran salto, pero todavía hay varios programas de maestría y algunos doctorales que faltan. Y me parece que hay que hacer un gran esfuerzo en recursos de investigación a nivel internacional. Debemos encontrar fuentes de financiación de la investigación de la mano de socios internacionales.

Finalmente, hay un reto general para la universidad y es cómo insertar la agenda de investigación en una cuarta revolución industrial. Podemos estar más inmersos en las preocupaciones de cuarta revolución industrial con nuestro aporte local para bien del país y de la humanidad.